«Malamar», tapas de calidad y en cantidad

Restaurante de playa sin exageradas pretensiones, de fantástica ubicación y que nos sorprendió tanto por calidad como, en los tiempos que corren, por cantidad. Seguro, además, que guarda detrás una historia curiosa, singular, o por lo menos eso es lo que intuímos a partir del aspecto de su propietario: extranjero, sencillo y de aspecto bonachón, que suele salir a saludar a los comensales e interesarse por ellos. Ubicado en Malgrat de Mar, algunos de los clientes suelen también ser de fuera, así que el inglés es un idioma que no se hace para nada extraño en este restaurante/bar de playa que ofrece una buena relación calidad/precio.

La primera vez que fuimos al «Malamar» este verano caía una lluvia torrencial que nos cogió por sorpresa -especialmente en el contexto actual de sequía y temperaturas anormalmente altas pero que ya se arrastran en Catalunya desde hace más de tres años-. La consecuencia lógica y evidente en un local de playa: poca gente, casi nadie. Estábamos prácticamente solos en su terraza que, como disfrutamos la semana siguiente, gana mucho con sol. De hecho y en general, casi todo siempre luce mejor con una buena luz que con otra más bien dramática y que sirve para ilustrar otro tipo de experiencias. En cualquier caso, durante nuestra primera visita disfrutamos de mucha calma y de un arroz negro francamente bueno y suficientemente generoso para dos personas. Contundente y sabroso, respondió sobradamente a nuestras expectativas.

La segunda visita, muy próxima en el tiempo, fue algo más improvisada: pedimos unas tapas de huevos estrellados con jamón y chipirones. La cantidad fue considerable, hasta el punto que el postre en esta ocasión -unas crèpes de chocolate, con nata y fresas como acompañamiento- fue a compartir. La primera vez nos atrevimos con un «mel i mató» y con un delicioso coulant a rebosar de chocolate. No recuerdo si hubo ‘magia’ al romperlo, cuando el conjunto de deshace de forma delicada, pero para nada decepcionó. El servicio también fue muy amable; así que la conclusión comprensible es que pase a nuestra agenda de lugares a tener en cuenta para comer calidad y cantidad a un precio razonable.

Deja un comentario