Restaurante «La mar Salada»

Bonita y agradable experiencia la vivida durante la sesión en el restaurante «La mar Salada» de la Barceloneta, en la capital catalana. Muy buen trato por parte de todo el mundo y unos platos hechos con mimo, cuidado, atención y gusto tanto en lo referente a la presentación de los platos -combinación de colores, formas, texturas y composición- como por su sabor. Pude probar algunas de sus tapas y mi impresión fue más que notable. Enhorabona a todo el equipo y, por supuesto, a los cocineros que han llegado a unos resultados muy logrados.

Fotografía: Por lo que se refiere a las fotos en cuestión, espacio diáfano, con mucha luz que se colaba por sus amplias ventanas, que daban a la zona de la terraza en este popular paseo de Barcelona, y que podría haber sido una posibilidad para trabajar. Con un difusor y trípode, al tener tener que disparar a velocidades lentas o subiendo el ISO, se podría haber resuelto. El estabilizador de muchas cámaras y ópticas también podría haber ayudado. Con este sistema, en cualquier caso, habría sido algo difícil conseguir según qué brillos sobre la comida y el ritmo de producción tampoco probablemente habría sido el más rápido. Por mi parte, me incliné por algo de luz artificial y esquemas relativamente sencillos, con un soporte de rebote y una óptica macro, que para mi gusto funcionaron. Las mejores imágenes, pienso, las tomé de este modo y, en particular, con un 90 mm. El único ‘pero’ fue y es la profundidad de campo que, con una full frame, es en ocasiones bastante crítico y hay que ser muy cuidadoso. También, con la cantidad de luz que exige y que se puede corregir algo subiendo la sensibilidad. Contento, en cualquier caso, con los resultados aunque con ganas, por supuesto, de seguir progresando. Acabo como empecé, destacando la experiencia gastronómica en este recomendable restaurante.


Deja un comentario