Thymus, amor por el producto de temporada, de cercanía y sostenible

El titular dice mucho de este restaurante, tranquilo, situado en la población de Manlleu, próxima a Vic y a unos setenta kilómetros de Barcelona: Thymus lleva por nombre y destaca por su propuesta, que ensalza el producto de proximidad, temporada y sostenible. Es su lema, su forma de entender la cocina y lo que los ha llevado a ser reconocidos e incluso recomendados por la Guía Repsol; algo por otro lado para nada menor y que pone en valor su apuesta gastronómica, coherente por otro lado, con su forma de funcionar, a priori no demasiado amiga -o por lo menos, no fervorosa partidaria- de las redes, aunque con sus perfiles y con una actividad más o menos regular pero que no es pieza angular de su estrategia de marketing ni ventas. Parecen, de algún modo, querer volver a lo de siempre, a la tierra, dando protagonismo al producto, al tiempo y a las cosas hechas con pausa y con el ritmo correcto y que éste exige.

El local, situado en una plaza central (Plaça de Gràcia, 13) de esta población y bajo unos arcos y algunas mesas fuera, es contenido, con una capacidad limitada, dominado por los colores oscuros y con algún toque de amarillo u ocre. En las paredes, espejos de estilo vintage, junto a fotografías en blanco y negro y que remiten al campo. Su cocina es abierta, también de tonos oscuros, amplia, cercana y bastante espaciosa. Permite y facilita la comunicación con los comensales, que pueden ver en todo momento cómo se preparan sus platos.

Mi experiencia, agradable. Y el trato, bueno, amable y sensible. Como fotógrafo, era el cuarto que me ofrecía, según me contaron. Pese a ello, el entusiasmo y oportunidad de hacer fotos en un restaurante distinto y con personalidad fue el combustible -verde, por supuesto- que impulsó la sesión. Primeras tomas, de productos de la huerta: tal cuál, sobre fondo negro y en sintonía con su forma de hacer que otorga mayor protagonismo a los elementos y menos a la técnica u otras parafernalias. El resultado, en el cómputo global y una vez llegados los platos y las recetas: de calidad. Pude probar varias de sus creaciones y salí positivamente satisfecho: como comensal y como profesional. A futuro, sus perspectivas pintan ilusionantes. //


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