Es una de las figuras gastronómicas catalanas más relevantes de los últimos años, colaboradora mediática habitual de diarios, revistas y radios como la Cadena SER, Catalunya Ràdio, el Ara o el magazine Cuina, buena o muy buena conocedora de la cocina de aquí e internacional y gran defensora de lo tradicional. Maria Nicolau, con una veintena de años de experiencia en el sector y algunos ya también como comentarista, opinadora y/o redactora especializada, es una voz más que autorizada a tener en cuenta y de la que leer, sin duda, sus libros: muy personales y reflejo de la forma de ser de esta mujer, que es un torrente de ideas y de conocimientos que van más allá de este ámbito poniendo contexto e interrelacionando muchas de sus aseveraciones con datos de tipo científico, histórico, social, culturales, etc. «Cremo!», título de esta obra, es el grito o expresión habitual en las cocinas que viene a funcionar entre el personal como una señal de alerta o advertencia.
De este libro (editado por Columna), que como es de esperar cuenta con un sinfín considerable también de recetas y trucos a seguir o tener presentes, es en la parte más autobiográfica -que alterna con la anterior a lo largo de todos o la mayoría de sus capítulos- donde reside gran parte de su valor o interés. Descubrimos a una joven universitaria que comienza Sociología para, en un pequeño ejercicio introspectivo, tomar consciencia que quiere tirar hacia algo más manual, artesanal. La cocina aparecerá un poco por casualidad entre un abanico de varias opciones y que incluía, por ejemplo, la jardinería o carpintería. El azar la lleva por un camino, que no será para nada fácil pero en el que con gran perserverancia, obstinación y decisiones a veces acertadas y otras no tanto, la llevará a conocer de primera mano algunos de los restaurantes con más nombre y recorrido de Catalunya pero también proyectos vanguardistas de los que incluso los medios de comunicación se hicieron eco y de los que tampoco nos separan muchos años.
Vive los sinsabores del alquiler en grandes ciudades como Barcelona, el negocio de las franquicias en la parte de cafeterías, la fuerte competencia en las cocinas más exigentes, sorpresas en hoteles de mucho relumbrón… Todo sustentado sobre pilares algo inestables y que la llevan a cambios recurrentes cada cierto teimpo, ya sea por imposición externa o por no ajustarse a lo que el cuerpo en ese momento le demandaba. Todo, en cualquier caso, enmarcado en una fidelidad consistente y bastante coherente a su personalidad, parece, en general inconformista, fuerte, trabajadora, impetuosa, exigente y emocional. Toda una serie de cualidades que la llevan, en la parte final de su carrera hasta la fecha en las cocinas, a un bar de pueblo sin muchas pretensiones, reconvertido gracias a su experiencia, formación y conocimientos, en toda una referencia. Un blog iniciado en pandemia es el germen que hará que dé un giro a su trayectoria y que hoy haya dejado los cuchillos y los haya cambiado por el teclado, las pantallas y el papel.
A mi entender, es un libro que vale mucho la pena: para aquellos que la hayan podido escuchar por las ondas o leído en alguna de sus columnas, esta obra es un reflejo casi directo y sin filtros de su forma de expresarse y comunicar. Hay mucho concepto, muchas referencias, datos pero también opiniones bien fundamentadas. Gran fluidez, ritmo y riqueza verbal. Y por supuesto, como ya se decía un poco más arriba, toda una serie de recomendaciones de una persona que se nota que tiene mucho rodaje y que sabe sobradamente y en profundidad de lo que habla, que no es poco. Y que en su caso, supera con creces las expectativas y lo estrictamente exigible de una persona con su notable y variado bagaje. //
