Es un local que no deja indiferente y que probablemente no sea tampoco para cualquiera -si bien soy partidario de darle una oportunidad a muchas cosas y lugares-. «Brunch by Andrea Williams», en la calle Buenaventura Muñoz, 8 de Barcelona (muy cerca del Parc de la Ciutadella y de la parada de metro de Arco de Triunfo, de la línea 1 -la roja-) responde o se puede sintetizar de forma breve y más o menos precisa con el término: «cuqui». Todo o gran parte de su decoración es rosa, que es el color predominante y que recuerda al movimiento marketiniano impulsado por la casa Mattel y de impacto global coincidiendo con la producción y estreno de un gran éxito fílmico como fue la película «Barbie». Y que hay que reconocer que fue mucho más allá de un homenaje o reivindicación de una muñeca, con toda una serie de reflexiones y observaciones sobre tendencias sociales muy bien recibidas en general por la crítica. De hecho, estuvo nominada en varias categorías aquel año en los Óscars de Hollywood.
